MANDELA NO HA MUERTO
Ayer, 5 de diciembre de 2013 un HOMBRE de 95 años dejó de respirar.
Pero no murió.
Nacido en una familia tribal y de estirpe real, con posibilidad de estudiar siendo negro mientras sus hermanos de raza eran tratados como perros, no desaprovechó esa oportunidad y en 1.942 ya era licenciado en derecho, abriendo poco más tarde el primer bufete de abogados negros de Suráfrica.
A pesar de ser un "negro privilegiado", su ideal de una patria y una sociedad justas e igualitarias le llevó a ir involucrándose - más que en la política - en movimientos sociales con la pretensión de hacer algo por su país, por su raza y por el género humano en general:
luchar por la dignidad de los hombres, de todos.
Pero sobretodo de los negros.
Su ingreso en el CNA (Congreso Nacional Africano) le provocó grandes problemas personales pues fue sometido a persecución hasta ser encarcelado 27 años (de 1.963 a 1.990)
Con increíble entereza aguantó estoicamente una prisión que le minó la salud pero le fortaleció la mente y el espíritu y a buen seguro le dio tiempo para pensar en lo que tenía que hacer.
Paradójicamente, sus captores le dieron la opción de pensar con calma.
No calcularon su estrategia.
Más ignominiosa si cabe esta actitud del entonces racista gobierno de Suráfrica en tanto esta país era miembro de la Commonwealth.
Y Mandela aprovechó el tiempo.
Hasta aquí es una historia bastante habitual.
Muchos han sido encarcelados, humillados, vilipendiados...
pero pocos han sabido salir de la cárcel sin odio, erguidos y extendiendo la mano.
La grandeza del perdón.
Limitada a muy pocos seres humanos.
En pocos años consiguió ilusionar a su pueblo negro y lo más llamativo es que muy poco después consiguió ilusionar a su pueblo blanco, al mismo que le encerró y le humilló, que le apartó de la vida creyendo que por enjaularle acabarían con su IDEA.
Una vez más se demuestra el aforismo griego de "temo al hombre que tenga una idea"
Su quehacer político le llevó a que Frederick De Klerk, presidente racista de su país, aceptara unas elecciones democráticas dando a cada hombre el valor de su voto sin discriminar entre colores.
Y así, Mandela logró lo que parecía imposible:
Un negro, presidente de Suráfrica.
Con las urnas.
(Ha habido y hay muchos presidentes negros con las armas como Idi Amin tata o el mismo Mugabe, auspiciados por "políticos occidentales de prestigio")
Y su frase se cumplió:
"Todo es imposible hasta que se hace"
Tuvo el inmenso gesto de incluir en la nueva sociedad que se estaba formando a su adversario, a quien apoyó su encarcelamiento y humilló a sus hermanos negros.
No tomó la revancha con sus conciudadanos si no que les ayudó a entender la diferencia, porque una vez entendida, ésta deja de existir y se convierte en IGUALDAD.
Nombró vicepresidente a Frederick De Klerk y éste tuvo la valentía de renegar de su pasado y unirse al sueño de Mandela.
Y eso también es de valorar.
Hoy, "líderes" mundiales se deshacen en elogios hacia Madiva pero mejor sería que tomaran su ejemplo:
la egoísta Merkel le ha ponderado (aunque Mandela nunca visitó Alemania); seguro que George W. Bush pronuncia palabras emotivas pero podría no haber atacado Irak y encima para dejarlo peor que estaba.
Esos no son grandes hombres o mujeres.
Han sido o son poderosos, que no tiene nada que ver.
Un gran hombre no se mide por el ratio de productividad de su país o por rebajar el IPC, ni tan siquiera por mandar "ayuda humanitaria", que es una manera de acallar su conciencia.
Un gran hombre se mide por su capacidad de luchar con honradez, con principios, con moral, ética y valor contra la injusticia, la dictadura, la opresión y la manipulación políticas, tendiendo la mano al oponente aún a riesgo de que se la muerdan.
Todos tenemos mucho que aprender.
A los nombres citados antes de Markel y Bush - como ejemplo entre miles y miles- nunca se les recordará por nada excepto por haber sido políticos.
Serán unas líneas en los libros de historia y se les olvidará en pocas fechas.
A gente como Mandela no.
Como no se ha olvidado ni se olvidará nunca a Gandhi, Luther King o al mismísimo Jesucristo para los creyentes.
HOMBRES DIGNOS.
No peleles.
Lo dieron todo por sus ideas pero ahora estarán por siempre en la mente global.
Los mediocres verán este planteamiento como idealista, pueril y ridículo mientras añaden ceros a sus cuentas corrientes.
Pero su poder no hará que nadie les recuerde nunca.
A este hombre sí.
"He hecho por mi país todo lo que un hombre puede hacer y por tanto, creo que cuando me llegue la hora, podré dormir tranquilo toda la eternidad al haber hecho lo que tenía que hacer" Nelson Mandela.
NO NOS CABE DUDA
Con él desaparece uno de los grandes hombres del siglo XX, uno de los mejores.
SU LEGADO PERDURA EN FORMA DE UN PAÍS REFORMADO, PRÓSPERO, IGUALITARIO Y RESPETUOSO CONSIGO MISMO, LA MÁS EXTRAÑA FORMA DE RESPETO QUE PUEDE DARSE.
Y CON UNA SONRISA QUE QUIENES LE CONOCIERON DICEN QUE EMOCIONA, A PESAR DE LAS CALAMIDADES QUE LE DEPARÓ LA VIDA.
DESCANSE EN PAZ
LO TIENE BIEN MERECIDO





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